Prevenir un posible deterioro. "El envejecimiento activo parte de la base de una buena salud previa, pero el no hacer nada -entendido como la ausencia de actividad física- provoca una aceleración de esos posibles perjuicios", asegura Jesús Marta, quien recomienda a los mayores participar en actividades que repercutan en su salud física y emocional, ya sea el hecho de salir a caminar en grupo, formar parte de una asociación de vecinos, asistir a un centro de mayores o ser voluntario de un Banco de Alimentos.

Adquirir nuevos hábitos y recuperar aficiones. P.Berné "Otro tabú a derribar es el hecho de pensar que a partir de una edad ya no se pueden aprender o adquirir nuev os hábitos", subraya el terapeuta ocupacional Jesús Marta, quien asegura que en sus años de experiencia ha visto a muchos mayores que, dentro de sus posibilidades, han vuelto a iniciar antiguas aficiones. Todo ello contribuirá a prevenir el aislamiento social.

Brindar la posibilidad a decidir.

Evitar la 'infantilización' de los mayores. El trato infantil que a menudo se da a los mayores en situación de dependencia es considerado por los expertos como una forma de "maltrato" al mayor. "Dirigirse a él con diminutivos como Juanito o Manolito es una manera de infantilizar a un anciano que hasta sus 80 o sus 90 años ha sido 'Don Juan'", advierte este terapeuta antes de ofrecer el siguiente consejo: "hay que preguntarse si realmente esa forma de dirigirnos a ellos les haría sentirse bien en una situación de normalidad". En este sentido, los expertos recomiendan que la persona mayor -a pesar de sus limitaciones- se sienta activo en igualdad.

Romper la visión de estas personas como seres asexuales.

Fuente: Heraldo.es

Print Friendly