El galopante aumento de población mayor de 65 años que se registra en España mantiene abierto el debate sobre quien cuidará de esas personas a medida que vayan sumando dependencias. Aunque la familia sigue viéndose como el eje fundamental de ese cuidado, en especial entre quienes ahora cuentan con 75 o más años, avanza la aceptación de nuevas alternativas, como la que por razones vinculadas a la crisi económica, se abre paso en numerosos domicilios en que se deposita en amigos o vecinos el cuidado de los ancianos.

Esta tendencia, recogida en un estudio realizado por la Obra Social de La Caixa, indica que las personas que ahora rondan los 65 años tienen el objetivo de hacerse responsables de su propio proceso de envejecimiento y dependencia lo que pone en evidencia la necesidad de disponer de servicios adecuados y accesibles.<>, asegura Elena del Barrio, coordinadora de la investigación.

Aunque las futuras generaciones de ancianos optarán por modelos alternativos de cuidado, aún son una minoría los que serían partidarios de pasar a compartir vivienda con amistades.

Fuente: el Periódico

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