alicia avilés pozoSegún un estudio de la Universidad de Castilla-La Mancha, se trata de un coste "invisible" que no aparece en las estadísticas en cuanto a la atención de los pacientes crónicos.

Juan Oliva, doctor en Economía autor del informe, sostiene que junto con el volumen de recursos invertidos en la atención sanitaria, existen otros indicadores que tienen un impacto directo sobre el bienestar, donde destaca los cuidados no profesionales y por tanto “invisibles”. Se refiere con ello a los prestados a personas con limitaciones en su autonomía que no se dedican a ello profesionalmente. Calcula que en España hay alrededor de 3,5 millones de personas con alguna discapacidad y un total de 1,3 millones de cuidadores. La media de edad de la persona cuidadora es de 62 años, y son mayoritariamente mujeres (aproximadamente un 75%), mientras que el tiempo medio de cuidado oscila entre las 7 y las 12 horas diarias.

Sobre este colectivo, el informe alude primero al coste personal, de salud y laboral que supone para esta gente dedicarse al cuidado de un dependiente, con lo que conlleva de deterioro de la salud, cansancio, reducción de la jornada de trabajo o incluso abandono del empleo. Todas estas situaciones se agravan en los casos de dependencia severa.

En cuanto al coste económico que asumen las familias, en la valoración del tiempo de cuidado, esas 1,3 millones de personas cuidadoras suponen al menos unas 4.193,5 millones de horas dedicadas al cuidado (con restricción, hasta 16 horas al día) y 5.333,2 millones de euros, sin restricción. En cifras absolutas, el impacto económico anual que representaría la asignación de un valor monetario al tiempo de cuidado (de 7,67 euros/hora o 12,71 euros/hora) se traduciría en una valoración que oscilaría entre los 32.000 y los 50.000 millones de euros, respectivamente, entre el 3 y 3 y el 5% del PIB nacional.

La ingente cantidad de horas de cuidados (informales), los problemas asociados a una excesiva carga de cuidado y la valoración monetaria del tiempo de cuidado “arrojan cifras que no ofrecen lugar a duda”. “Cualquier programa, estrategia o política de promoción de la salud y atención a personas con limitaciones en su autonomía no puede pasar por alto la importancia que tiene la red de apoyo familiar en España”, concluye.

Fuente: eldiario.es

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